
A pesar de su cuestionable vida, lo echaré de menos.
Porque con él se va el gran rey del pop, sin géneros (a pesar de Madonna), el apabullante talento que fue verdaderamente irreal para no poder soportar la presión de su corona y de su niñez intervenida. Porque se trunca la cadena de músicos negros (sí negros!) que cambio y emocionó a todo el planeta y se lleva a su más pequeño retoño, la última estrella de la Motown que brilló. Ya no están Marvin Gaye, Curtis Mayfield, James Brown, Otis Redding, Isaac Hayes, Sam Cooke, Wilson Pickett y Edwin Starr. Solo nos quedan Smokey Robinson, Aretha Franklin (en un pésimo estado físico) y un Stevie Wonder que porfavor tengo que ver en vivo alguna vez en mi vida.
Se termina la gloriosa nueva america negra y el pequeño que triunfó y sacrificó su vida por un sueño americano que hace mucho tiempo que ya no existe. Se acaban los ídolos (que día mas posmoderno no?) y quizás todo esto es el signo que el mercado y la música en sí misma está en un punto de no retorno. Todos teníamos esperanza en que alguna vez Jackson iba a volver, a arrazar con algún hit, e ir a un recital suyo quienes no pudimos verlo, pero todas esas esperanzas infantiles se van a la basura.
Eso sí nos queda su gran música, tantas veces imitada, y con una sombra alargadísima en el panorama actual. Como no vibrar con esa tripleta perfecta de “Thriller”, “Beat it” y “Billi Jean”, la seguidilla de temas más apabullante en un lp. Como no emocionarse con la inocencia nostálgica de los Jackson 5. Con el disco tórrido de “Off the wall”. Como no sentirse malo, con la sexualidad desbocada de “Bad”. Tantas noches bailando esos ritmos, esos beats, basslines, esas trompetas y sintes, disfrutando de sus videos-películas megalómanas (que solo alguien como él se lo permitiamos). Cono no vibrar con su búsqueda de la perfección pop.
Y ahora, con falsos fans por todas partes (y mares de tinta, como este post, corriendo en su nombre) y después del saqueo post mortem de rigor de su material (inédito o no) y de que salgan millones de nuevos escandalos por su legado, podremos ir sabiendo la verdad de su vida tan, pero tan misteriosa.
Michael Jackson descanza en paz.




